Ayer tuve una carrera de ciclismo en ruta en Tafalla.
Fue a las 5 de la tarde. No se que me pasa que siempre me da más pereza competir a la tarde, suelo ir bastante mejor por las mañanas...
Llegué a Tafalla sobre las 4. Las sensaciones de piernas eran buenas, aunque sentía ese hormigueo de siempre, ese hormigueo producido por los nervios.
Empezó la carrera. Por una vez salíamos primero las élite. Salimos muy suavecito, en el pelotón casi no gastabamos fuerzas, nos faltaba la cestita y el timbre. Mis sensaciones eran muy buenas, iba sobrada y me estaban dando opción a calentar un poquito.
Para variar me dejo caer a cola de pelotón. El estrés de los golpes de manetas y codazos no son para mi. Me enfado conmigo misma por no conseguir meterme más adelante, pero el miedo me lo impide. Pienso: Si me caigo no podré trabajar, y si no trabajo.... chungo, así que me quedo atrás.
Todo iba bien hasta que volvemos a pasar por Tafalla. Llegamos a una rotonda y una chica que iba de ROSA (como me gusta éste color) me cierra la trazada totalmente (cosas de carrera). Me hace frenar mucho y justo en ése momento hay un calentón y se ponen a atacar. El latigazo atrás fue terrible. Salí con mucha fuerza a por ellas, pero partiendo casi de los 5km/h hasta los 52km/h que llegué a alcanzar. El dolor de patas era horroroso. Fueron muchas las que se quedaron en ese tirón. Yo apretaba y apretaba pero no conseguía coger a las primeras. Me iba acercando poco a poco, pero no las cogía.
El viento soplaba con mucha fuerza y las chicas que llevaba a rueda no tenían fuerzas de darme relevos. Me quedé como a 4 metros del pelotón, pero justo en ese momento volvieron a pegar otro tirón y ya no tuve nada que hacer. Mis piernas estaban llenitas de ácido láctico y no tenía fuerzas de tirar más con ese viento. Bajé un poquito el ritmo y aparecieron dos compañeras. Estuvimos haciendo relevos mucho tiempo. Hubo un rato que yo no podía dar relevos, estaba consumida por el anterior esfuerzo. Después de ir "descansando" a rueda de éstas dos campeonas conseguí volver a dar algún relevo. Nos acercábamos un poco al pelotón, pero no lo alcanzábamos. Lo veíamos, íbamos al mismo ritmo, pero no conseguíamos enlazar.
Al de un rato una se descuelga, el ritmo era muy fuerte y no conseguimos ir juntas. Pasamos ya a muchas chicas descolgadas del pelotón y llegamos ya a la altura de los coches de equipo. En éste momento yo me quedo totalmente sola contra el viento (un viento muy fuerte). Durante más de 5 minutos me tiro pedaleando con dos chicas a rueda, las pobres no podían dar relevos. Se descuelgan y me vuelvo a quedar sola.
La carrera estaba siendo durísima, desesperante. Veía el pelotón ahí y no lo conseguía coger. Mis piernas estaban dilatadas, super duras y el esfuerzo estaba siendo máximo. Mi consuelo era que había tirado mucho tiempo y por lo menos no iba última ya que había pasado y descolgado a muchas chicas. Siendo así igual no me retiraban de la carrera y me dejaban terminar, el esfuerzo había merecido la pena.
Iba rodando como a 33km/h cuando de repente me pasan 3 chicas pegadas totalmente a un coche neutro como a 20km/h más rápido que yo, las estaban remolcando hasta el pelotón. Osea, yo me tiro como 20minutos peleándome sola contra el viento para adelantar a esas chicas y de repente llega un coche de la organización y hace que me vuelvan a adelantar! Increible. Me puse de muy mala leche, sentía mucha impotencia, aquello era muy injusto. En momento así dan ganas de tirar la toalla. Vas sufriendo horrores, atrancada, sientes que vas parada y de repente te pasan super rápido, con cara de felices de la vida y a 100de cadencia... Psicológicamente fué un golpe muy duro.

La rabia me hizo sacar fuerzas y seguir pedaleando, pero otra vez me pasaron otros dos coches con otras corredoras. Pasé de ir cerca del pelotón a estar de las últimas otra vez y encima con las piernas reventadas.
De la mala leche que se me puso me puse a gritar a la del coche neutro, diciéndola que eso era trampa y que era muy injusto, que yo me había tirado kilometros haciendo un esfuerzo enorme para adelantar a esas chicas y ella me había chafado todo el trabajo.
La mala leche no me dejaba pedalear, ya no estaba disfrutando. Pensé, ¡para que me voy a dar otro calentón si igual vuelve a pasarme lo mismo!
Me fui a Tafalla a tomarme unas cervezas y ver el final de carrera desde una terracita. Eso si, para la próxima igual me pienso más eso de ir metida dentro del pelotón, que si he sufrido tanto ha sido por mi culpa.

Creo que ya están los acoples a medida y la máquina funciona perfectamente. Sólo falta colocarme bien y hacerme amiga de ése arisco sillín.










Dejamos las 
Lo peor de la natación era que teníamos como 500m de correr hasta
Uy.... ¡PERDÍ MIS TAPONES! había que devolver el gorro y me los dejé dentro.... jaja ¡Mecagüen!
Después de ese calentón llegó una larga bajada y es cuando empecé con otro bajón (muy típicos en mi en la 







A la mañana he madrugado y he ido con Iñaki (lo siento, te he cortado la cabeza en la foto), hasta Trebuesto, a tomar un café donde Josetxu.
Después me he ido a Durango a currar y al terminar he salido a trotar 50minutos con una compañera del trabajo. Nos hemos puesto a cascar y han pasado muy rápido.
A la mañana estaba un pelín cansada, pero he acabado muy bien el día, con las piernas con fuerzas...
Hasta la primera boya 







Estoy segura de que la mayoría de vosotros se vuelve loco cuando vuestra bici hace el más mínimo ruido. O cuando vais por una zona tranquila y se pone un coche a rueda, tu quieres oir a los pajaritos, al viento, pero no, escuchas un brrummmm... ¡QUE RABIA!